Inteligencia artificial para la gestión administrativa: por qué es urgente capacitarse

¿Qué entendemos por inteligencia artificial en la empresa? De acuerdo con la literatura recogida por Tyler et al. (2023), la inteligencia artificial puede entenderse como un conjunto de sistemas capaces de imitar procesos de la inteligencia humana —como el aprendizaje, el razonamiento y la autocorrección— mediante algoritmos que operan en entornos de computación dinámicos (NetApp, […]

¿Qué entendemos por inteligencia artificial en la empresa?

De acuerdo con la literatura recogida por Tyler et al. (2023), la inteligencia artificial puede entenderse como un conjunto de sistemas capaces de imitar procesos de la inteligencia humana —como el aprendizaje, el razonamiento y la autocorrección— mediante algoritmos que operan en entornos de computación dinámicos (NetApp, 2023; Rouse, 2021, citados en Tyler et al., 2023).

Esto implica que la IA no es solo “un programa más”, sino una infraestructura transversal que puede:

  • Analizar datos a gran escala.
  • Aprender de la experiencia (machine learning).
  • Proponer respuestas, recomendaciones o acciones de forma autónoma.

En el ámbito empresarial, estos avances se traducen en soluciones concretas: asistentes conversacionales, sistemas de recomendación, automatización de procesos, análisis predictivo y, más recientemente, modelos de lenguaje como GPT-4, capaces de generar textos, resúmenes, correos y reportes con calidad casi humana (Crespo & Domínguez, 2020; MBIT DATA School, 2023, citados en Tyler et al., 2023).

IA y GPT-5: un cambio de paradigma en la gestión administrativa

Según los resultados presentados por Tyler et al. (2023), la gestión empresarial es cada vez más compleja debido a la enorme cantidad de datos que se generan a diario. La IA se convierte, entonces, en una oportunidad para optimizar, automatizar y reducir procesos, impactando directamente en la productividad.

Diversas fuentes recogidas en el estudio coinciden en algunos beneficios clave:

  • Incremento de la productividad y el rendimiento: la IA asume tareas rutinarias y de alto volumen, liberando tiempo para labores estratégicas y creativas (Academia Pragma, 2021; Work Meter, 2023, citados en Tyler et al., 2023).
  • Mejor gestión del talento: al automatizar tareas mecánicas, las personas pueden enfocarse en actividades de mayor valor agregado, innovación y mejora continua.
  • Optimización de la experiencia del cliente: chatbots y sistemas automáticos permiten respuestas rápidas, segmentación de necesidades y una atención más personalizada (Work Meter, 2023; Teknei, 2022, citados en Tyler et al., 2023).
  • Apoyo a la toma de decisiones: herramientas de IA analizan grandes volúmenes de información, detectan tendencias y anomalías, y generan escenarios que facilitan decisiones más informadas (Datision, 2021; Buk, 2023, citados en Tyler et al., 2023).

Particularmente, GPT-5 y tecnologías afines ofrecen aplicaciones muy concretas para la administración, como:

  • Redacción y mejora de correos electrónicos, informes y minutas.
  • Generación de resúmenes ejecutivos y reportes a partir de documentos extensos.
  • Diseño de textos para páginas web, comunicados y piezas de marketing.
  • Apoyo en el análisis de datos no estructurados (textos, audios, imágenes) y su organización en formatos útiles para la gestión (Licari, 2023, citado en Tyler et al., 2023).

Es decir, hablamos de herramientas que impactan directamente en el día a día de asistentes administrativos, jefaturas, unidades de RR. HH., finanzas, ventas y servicio al cliente.

No basta con implementar IA: la clave está en la capacitación

Un punto central del artículo de Tyler et al. (2023) es que la adopción de IA en la empresa no puede ser meramente tecnológica: requiere un proceso de aprendizaje organizacional. Mampel (2023), citado por los autores, señala al menos cuatro claves para una implementación exitosa:

  1. Aprender haciendo: la experiencia práctica es la mejor forma de integrar los conocimientos teóricos sobre IA.
  2. Actualización constante: los modelos aprenden y evolucionan, por lo que las personas también deben actualizar sus competencias de manera continua.
  3. Retroalimentación: es necesario evaluar el desempeño tanto de los sistemas como de las personas que los utilizan.
  4. Verificación conjunta: la cooperación entre trabajadores e IA permite decisiones más sólidas y confiables.

En este sentido, la IA no reemplaza al talento humano, sino que reconfigura sus funciones. El desafío, como advierten Alzate (2023) y Work Meter (2023), es que algunos roles tradicionales pueden volverse obsoletos si no se adaptan. Por eso, la conclusión de Tyler et al. (2023) es clara: más que temer a la IA, las empresas deben formar talento humano especializado, capaz de integrar estas herramientas de manera ética, eficiente y estratégica.

“IA para la Gestión Administrativa”: un curso para dar el siguiente paso

Frente a este escenario, en DidactaVital OTEC hemos diseñado el curso “IA para la Gestión Administrativa”, pensado específicamente para equipos administrativos, profesionales de apoyo a la gestión, encargados de oficinas, emprendedores y personas que deseen actualizar sus competencias en el uso de IA aplicada a la administración.

Tomando como base los aportes teóricos del artículo de Tyler et al. (2023) y las tendencias descritas por diversas fuentes especializadas, el curso busca que las y los participantes:

  • Comprendan los fundamentos de la IA y de modelos como GPT-5, en un lenguaje claro y aplicado a la realidad administrativa.
  • Identifiquen oportunidades de automatización en sus tareas diarias (gestión documental, comunicaciones internas y externas, organización de información, etc.).
  • Aprendan a utilizar herramientas de IA generativa (ChatGPT y otras plataformas) para:
    • Redactar y mejorar correos, oficios, informes y actas.
    • Elaborar borradores de políticas internas, manuales o procedimientos.
    • Crear guiones de atención al cliente y respuestas frecuentes.
  • Incorporen buenas prácticas para la toma de decisiones basada en datos, apoyándose en análisis y resúmenes generados por IA.
  • Desarrollen criterios éticos y críticos respecto al uso de estas tecnologías: privacidad de datos, sesgos, validación de la información y rol del juicio humano.

Beneficios para las organizaciones y las personas

Invertir en capacitación en IA para la gestión administrativa genera beneficios directos:

  • Para la organización
    • Procesos más rápidos y ordenados.
    • Mejor comunicación interna y externa.
    • Mayor capacidad de respuesta frente a cambios y demandas del entorno.
    • Uso más estratégico de los datos disponibles.
  • Para las personas
    • Desarrollo de competencias altamente demandadas en el mercado laboral actual.
    • Reducción de tareas repetitivas y aumento del trabajo de mayor valor agregado.
    • Mayor empleabilidad y proyección profesional en un contexto de transformación digital.

Tal como señalan Tyler et al. (2023), la inteligencia artificial “ha llegado para quedarse” y las empresas que no se adapten corren el riesgo de quedar rezagadas. La diferencia entre “ser reemplazado por la tecnología” y “trabajar con ella” está, precisamente, en la formación y la actualización permanente.

Del discurso a la acción

La evidencia académica y la realidad cotidiana de las organizaciones convergen en un mismo mensaje: la IA, y en particular herramientas como GPT-5, están transformando la forma en que administramos empresas, gestionamos información y tomamos decisiones.

El desafío ya no es preguntarse si debemos incorporar IA en la gestión administrativa, sino cómo hacerlo de manera responsable, estratégica y centrada en las personas. En ese “cómo”, la capacitación juega un papel fundamental.